viernes 16 de octubre de 2009

Milow - Ayo Technology

Estaba yo lidiando con los contratos de mantenimiento de los centros de transformación de media ciudad de Almería y los carteles para los videoporteros para 360 viviendas en "El Toyo" cuando mi en Spotify salta una cuña publicitaria. Presto un poco de atención al nombre del cantante, busco en el propio Spotify y encuentro la canción en cuestión. De ahí a estar bailando (suavemente) yo sólo por mi cuarto sólo han pasado 60 segundos. Me encanta esta canción.

Actualización: Después de meditarlo mucho, debo decir que el vídeo tampoco está nada mal, jajaja.

jueves 1 de octubre de 2009

Un parto dificil

Como aquel que dice, todo empezó con el típico «la puntita nada mas», y después de cuatro largos años, por fin, he dado a luz.

jueves 27 de agosto de 2009

Cultura empresarial - El desayuno

Tres semanas después de empezar en el trabajo ya era hora de postear algo sobre él, ¿no?.

El tema que nos ocupa hoy puede a simple vista parecer intrascendente, pero nada mas lejos de la realidad. Vamos a hablar de un tema tabú que hay en toda empresa en donde los trabajadores salgan por turnos a desayunar fuera de las instalaciones. Esta salida puede ser a una misma cafetería siempre -por ejemplo la de la esquina de la calle donde están las oficinas- o bien en la cafetería que esté mas cerca de donde te encuentres en ese momento -porque tu lugar de trabajo no está físicamente ligado a nada-. Fuera como fuere, es requisito indispensable que se salga a desayunar en grupo de entre 2 y 4 personas. Me estoy refiriendo al temido momento de... ¿quién paga el desayuno?.

Gracias a la experiencia que tengo en el mundo empresarial de los desayunos, sería capaz de decir que el momento de ir a pagar puede condensarse en los siguientes casos:

1.- Cada uno lo suyo: Este caso, que a priori podría parecer el más lógico y extendido, es quizás el menos utilizado, aunque depende mucho del ambiente socio-económico y político-social en el que nos movamos. Por ejemplo, cuando trabajaba en la obra, era sin duda el que predominaba. Eso de ir invitando a desayunar compañeros hasta las cejas de cemento y polvo con barrigas como televisores de 30" no era lo mas extendido. En cambio, en mi nuevo puesto de trabajo, aún no lo he vivido, salvo cuando he ido precisamente a una obra a hacerle un seguimiento.

2.- Deja, deja, que yo te invito: Terriblemente extendido en el mundo «comercial» o de los «viajantes», es la forma mas barata a la vez que cutre de intentar sobornar a tu interlocutor por algún motivo -normalmente cerrar un trato-. En raras ocasiones el «invitado» se deja sin rechistar. Las mas de las veces hace un ademán claramente exhibicionista de, ya no solo no dejarse invitar, sino pagar él los 3.50€ que ha costado el desayuno, y en pocas ocasiones o ninguna, directamente paga su parte y aquí paz y después gloria.

3.- Ya está pagado: Como si de forajidos se tratase, de vez en cuando uno de los contertulios se levanta de la mesa o se ausenta de la barra para ir al excusado, momento en el que aprovecha para, a traición, con nocturnidad y alevosía, pagar la cuenta de las viandas de las que se han dado cuenta. Cuando los demás se dan cuentan, montan en una supuesta cólera e incluso puede que alguno intente darle su parte al que ha pagado, normalmente sin éxito.

4.- Tengo que cambiar: Puede que sea la excusa mas absurda para realizar el acto de invitar a los compañeros. Con el pretexto de cambiar un billete de 10€ (...) uno de los compañeros invita al resto. Los demás suelen mirar con extrañeza el gesto, pero no insisten mucho.

5.- Ciclo no-concertado: Esta es la modalidad que a mi más me gusta. Sin haber sido decidido nunca en esas reuniones inter-departamentales que tanto nos gustan a todos, o en alguno de los corrillos de los «fumetas» en sus denscansos para darse al vicio, se produce lo que yo llamo «el círculo del desayuno». Un sistema equitativo no escrito que siempre funciona a la perfección y que incluso permite pequeñas variantes tanto en número como en identidad de los participantes. Cada día paga uno el desayuno completo, sabiendo que hasta dentro de tantos días como miembros tenga el grupo de desayuno, no volverá a hacerlo. El día que falta un compañero, a no ser que sea su «día de pago», la cosa no cambia -pero si falta ese preciso día, al día siguiente le toca-, y si algún día uno de los participantes es permutado por otro o directamente se añade alguien más, es ese el que paga, entrando en el circulo al día siguiente si vuelve con el mismo grupo. Este sistema NO FALLA, y para ello se pueden oír excusas de todo tipo para no pagar el día que no toca, como por ejemplo: me he dejado la cartera arriba, sólo tengo un billete de 100€ (verídico), os espero en la puerta o, directamente, hoy paga fulanito. Esta última excusa suele sentar mal porque pone en evidencia lo que todo el mundo sabe: nadie quiere pagarle a nadie el desayuno.

¿Y tú, que cultura empresarial usas en tus desayunos?.

PD: Yo pago lo mío. Pero si me invitan, no abro la boca ;).


lunes 10 de agosto de 2009

Mi primer día de trabajo

Ya ha pasado todo.

El primer día de «algo» siempre suele ser un poco caótico. Como todavía no estás habituado a esa nueva situación, todo es extraño e intrigante. Pero creo que ese no ha sido mi caso. Es cierto que lo que lo poco que he hecho hoy no lo había hecho nunca, pero afortunadamente para mi no ha sido al 100% una novedad. Gracias a mi experiencia yo ya he manejado albaranes, facturas, presupuestos, planos, proyectos, etc. Creo que por esa parte ha sido un poco decepcionante.

Por otro lado, me he dado cuenta de lo mal pagado que voy a estar. No es un reproche, sino la constatación de un hecho. Si me hubiesen ofrecido menos lo hubiera cogido igual y hoy seguiría sabiendo que me van a pagar menos de lo que el trabajo (mas que yo) merece, pero seguiría yendo a trabajar todos los días. No voy allí para ganar dinero, voy para aprender a ganar mas dinero aún.

En resumen, día poco provechoso pero que me ayuda a ver la que se me viene encima. Y, amigos, hay que verla desde lejos, porque es muy grande y no abarcan los ojos.

Anécdota 1: Cuando íbamos a salir a la obra, se nos ha estropeado el coche que íbamos a usar. Como todo esté igual en la empresa...

Anécdota 2: Espero que en mi rama no existan los «conflictos de intereses», porque de tres obras que he podido ojear hoy, en dos el arquitecto me es bastante «cercano».


miércoles 5 de agosto de 2009

Ya tengo trabajo

Menos de un mes después de realizar mi último exámen como universitario, y poco mas de quien días después de enviar el primer curriculum solicitando trabajo como Ingeniero Técnico Industrial, he logrado mi objetivo: ya tengo trabajo.

Sale de la entrevista de trabajo que ya relaté antes (la única que he realizado, por cierto), y en las condiciones que acordamos. Ahora me estoy planteando la creación de un blog especial para esta nueva andadura profesional que voy a comenzar, pero pienso que entonces este se quedaría sin tema de conversación. Así que supongo que sencillamente crearé una nueva etiqueta llamada "trabajo", para el que quiera seguir mas o menos el tema. Al principio «inundaré» esto de post sobre lo mismo, pero mas adelante me calmaré un poco.

El lunes empiezo, a la nada desdeñable hora de 07:45 am. Depués, siete horas seguidas (jornada intensiva debido a la crisis) hasta las 03:00 pm, seguidas presumiblemente de otras tantas, bien en la oficina o bien en mi casa. Deseadme suerte. Y café, mucho café.

viernes 31 de julio de 2009

Mi primera entrevista como I.T.I.

Hoy he tenido mi primera entrevista de trabajo como Ingeniero Técnico Industrial (y eso que aún no lo soy). No ha estado mal. Ha durado dos horas en las cuales he pasado por tres filtros, a saber: responsable de organización industrial (de una consultora externa a la empresa), responsable del departamento donde trabajaría (departamento técnico), y el gerente de la empresa (el dueño, vamos).

Primer filtro: Varón, raza blanca. Cuarenta y algo años, pelo canoso, gafas de montura al aire. Vaqueros y polo verde (ambos de marca). Me comenta que no es de la empresa, sino un asesor externo, y que no tiene ni idea de instalaciones. Empieza a repasar mi currículum y me pregunta el por qué de mi «extraño» itinerario académico. Le comento que a mi la historia de 2º de B.U.P. me caía mal, y que para repetir tres años C.O.U. preferí bajarme dos años de estudios a un Ciclo Formativo de Grado Medio y llegar a la universidad por otros caminos. Comentamos un poco mi experiencia laboral, pero por encima y hablamos rápidamente de dinero. Que tema mas feo ;). Me comenta que ese puesto de trabajo y la beca de Malta son incompatibles. Si me llaman, deberé renunciar a ella. No me hace gracia, pero tampoco me hace gracia estar en el paro.

Segundo filtro: Varón, raza blanca. Cabeza rapada, treinta y pocos. Camisa a cuadros y pantalón vaquero (sin rima). Este se centra mucho mas en mis capacidades de trabajo. Como me va el trabajo en equipo, problemas con empresas anteriores, si me veo capacitado para el puesto que me describe. Conocimientos de informática básica y avanzada en temas de gestión financiera. Me indica que buscan a alguien que empiece de cero para poder malearlo a su gusto. Ese soy yo, maleable como una lámina de Albal.

Tercer filtro: Varón, raza blanca. De edad comprendida entre los otros dos. Su ropa, aunque nada ostentosa, debe costar lo mismo que mi coche (para eso es el jefe). Aunque dice que lo que quiere es que en cinco minutos le cuente por qué quiero trabajar ahí, está diez minutos hablando él. Yo solo puedo interrumpirle alguna vez para decirle, y con razón: me gusta el trabajo bien hecho, no me gusta dejar flecos, y soy tremendamente serio en temas profesionales. Le gusta lo que oye. Habla cinco minutos mas y me despide con un "posiblemente hoy mismo te llamemos".

¿Y el puesto de trabajo?. Según me han explicado, consistiría mayormente en presupuestar los proyectos que lleguen a la instaladora (pero los presupuestos de verdad, no los del proyecto que se falsean siempre). Una vez presupuestado y aprobado, debería hacer un seguimiento del mismo. No sería el jefe de obra en si, pero debería cuidar mucho los tiempos de ejecución, que el material empleado sea el correcto y en su correcta medida, proveedores, comerciales, etc. Es una mezcla entre el trabajo que quería hacer y el que no quería hacer. No es que se me de mal el trato con el público (estoy harto de estar tras un mostrador y jamás tuve un problema), pero se que la obra es «otro mundo», en donde los tiburones van disfrazados de... tiburones. Espero que me salgan callos pronto para no ser devorado.

Posiblemente hoy me llamen. Estoy impaciente.

jueves 30 de julio de 2009

Los efectos del alcohol

En la entrada anterior vimos una fotografía que mostraba los efectos del alcohol en las personas, sobre todo cuando está de más. Pero como una imagen vale mas que mil palabras, y muchas imágenes pasadas muy rápido (como a treinta por segundo) valen mucho mas que una sola imágen estática, aquí otra prueba de lo que hace el alcohol ;).